Mostrando entradas con la etiqueta maraton de Madird. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta maraton de Madird. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de abril de 2010

Crónica MAPOMA 2010

Esta vez prometo que no será una crónica extensa. De hecho, no será ni crónica en tanto en cuanto que no describiré como discurrió la carrera en lo personal. Y no lo haré, en primer lugar porque mis escasos pero fieles lectores no tienen la culpa de una narración pormenorizada de lo que se vivió km a km (realmente no se diferencian tanto unos de otros) y en segundo, porque MAPOMA no era objetivo en lo estrictamente deportivo (pero sí en lo personal).


Y es que tengo esa insana costumbre de correr maratones por vicio, es decir, por el mero hecho de disfrutarlos, de ver atletismo y sufrimiento en estado puro, casi como un invitado de excepción. Casi desde la barrera, como las motos con el pelotón cuando sube el Tourmalet. Por eso no estoy haciendo una crónica en lo deportivo, sino en lo personal. No hablaré aquí ni de marcas, ni de tiempos de paso, ni de nada que se pueda cuantificar. Sí hablaré de sensaciones, de lo que supone cruzarla ciudad en la que naciste, mezclarte entre corredores que han elegido ese como su gran día para acabar un primer maratón y de muchos otros aspectos que sería una pena dejar escapar.



Se trata, primeramente de desmitificar una distancia. Un maratón no es algo inhumano, ni mucho menos está creado para unos pocos elegidos. El hombre no tiene no tiene más límite que el de su propia existencia y el de los radares instalados por la DGT. Todas las personas sanas pueden hacerlo (incluso los que nunca han hecho deporte). El problema puede ser de seguridad en uno mismo o de constancia. Salvados esos escollos, es una de las sensaciones más positivas que se puede tener (repito en lo personal, no sólo en lo deportivo).

Valores históricamente asociados al deporte, como puede ser el espíritu de sacrificio o el compañerismo, se exaltan en las 2 a 6 horas que puede durar un maratón.

Por todo esto seguiré corriendo maratones por vicio. Por el único vicio de vivirlos.

Las FOTOS de toda esta historia
Edito para evitar interpretaciones confusas: toda persona sana puede preparar un maratón y consecuentemente terminarlo (potencialmente puede terminarlo, pero el entrenamiento es condición necesaria)

miércoles, 29 de abril de 2009

Preparado para Ronda

Mapoma pasó y me ha dejado muy buenas sensaciones y una mañana de disfrute por las calles de mi ciudad. Aquí viene la crónica:

Aunque toda la semana las previsiones de lluvia amenazaban con hacernos pasar una mañana pasada por agua, el día amaneció nublado pero estable. Me levante realmente tarde, sobre las 8, con el tiempo justo para llegar a la meta a las 9, hora prevista de salida del XXXII Maratón Popular de Madrid.

Aunque no tengo perfilado al detalle lo que llevaré en Ronda, llené la mochila de unas cuantas cosas, para ir "haciendo al cuerpo". El tomarse el maratón relajado, suponía que podía hacer cosas impensables en otras ocasiones: oír música, hablar por el móvil, hacer fotos y dar ánimo al resto de corredores para que puedan acabar su maratón.


Fui corriendo hasta el metro y me bajé en Gran Vía para completar lo que sería el calentamiento, para llegar a las 8:55 a la salida. Los miles de corredores estaban ya preparados para dejarlo todo en el asfalto, sólo los despistados se apresuraban a colocarse. Yo dejé unos cuantos metros de cortesía (corría sin dorsal) y salí una vez que los participantes habían cruzado la salida. La salida fue más rápida de lo que esperaba y a las 9:05 estábamos enfilando la Castellana dirección norte.
En la subida me encontré con Carlosgalapagar, un gran aficionado a las carreras de montaña, que subía con un compañero.

Fue poco después cuando comenzó a llover, las previsiones habían acertado finalmente y yo me acordaba de los miles de corredores en tirantes y pantaloncito durante horas. Cuando llegué a Plaza Castilla, ya me esperaba mi familia dando ánimos como siempre y aguantando el chaparrón. Aunque me puse el cortavientos que llevaba poco después dejaría de llover. Tras unas fotos y besos, proseguí mi camino dirección Fuencarral.


Los kilómetros fueron pasando y la verdad, es que pocas veces se me han hecho tan cortos, cuando vas disfrutando se olvida el dolor de patas...

Finalmente salió el sol, tuve incluso que parar a quitarme el cortavientos y a untarme de vaselina, que el movimiento de mochila no perdona y sólo tenemos una espalda..

Subiendo hacía Cuatro Caminos vi en un avituallamiento a José Félix, gran corredor popular, dando su pequeña aportación. También me crucé muchos atletas conocidos del circuito popular del Club Clínica Menorca.


En el km 15 la especial animación de una familia que ponía el Carros de Fuego con unos altavoces desde su ventana y repartían rosquillas a los corredores, dio ánimos para los siguientes kms. A mi esa canción me pone los pelos de punta (en la cabeza cada vez menos...)

El paso por la Puerta del Sol tengo que reconocer que me dejó algo frío, aunque alguno no se lo crea. Más que recibir ánimos del público era al revés. Me consta que más de uno pensó: "Quién será el loco este??"

El medio maratón estaba, si no me falla la memoria, en la calle Ferraz y pasé sobre las dos horas. Estaba cumpliendo más que de sobra el planteamiento inicial.

El paso por la Casa de Campo ya hizo mella en algunos corredores y es que el famoso muro del km 30 estaba precisamente allí, en medio de la Casa de Campo.

Mi familia me volvía a esperar en el km 34, junto al Calderón y me dieron las fuerzas que necesitaba para seguir hasta el final.
Creo que los objetivos han quedado cubiertos más que de sobra, me lo pase muy bien y me quedé con ganas de más kms (en total me salieron 45) y 4 horitas. En Ronda iré aún más despacito, así que a priori salgo con mucha confianza (el tiempo pondrá a cada uno en su lugar..y yo no me voy a salvar..)

sábado, 18 de abril de 2009

MAPOMA 2009

El próximo domingo se celebra una edición más de Maratón Popular de Madrid, más conocido como MAPOMA, donde los esforzados madrileños y de muchas otras partes se enfrentan a las temidas cuestas capitalinas.

Y a mi, que estoy en la complicada tarea de preparar un 100 kms para mayo, me viene perfecta esta fecha como aperitivo de lo que me espera en Ronda. De modo que el domingo que viene estaré de nuevo reencontrándome con el MAPOMA (y ya son 8 años desde la primera vez), pero esta vez va a ser desde luego muy distinta. Y es que no se puede abarcar todo o si, pero corriendo graves riesgo, de modo que este año por primera vez (y sin que sirva de precedente) sin presión alguna de marca, tiempo, ritmo o cualquier otra cosa que no sea el único objetivo a cumplir: hacer kms. De hecho (también sin que sirva de precedente), correré sin dorsal una vez que haya salido la masa, que son los únicos protagonistas, los que han preparado la carrera con el objetivo de hacerlo lo mejor posible, cada uno a su nivel.

Pero que no se asuste el personal, que no es mi intención aprovecharme de la (elevada) cuota de inscripción de mis miles de compañeros, para aprovecharme de los servicios que genera. No haré uso alguno de avituallamientos, puntos de asistencia o cualquier otro servicio destinado al corredor (inscrito). Saldré con mi mochila rondeña llena de energías (y geles) y cámara en mano me dispondré a ver la carrera a lo largo, sin interferir y disfrutando de la mañana, sabiendo que puedo hacer lo que me de la gana (pararme, estirar, cambiar de recorrido, hablar con unos y con otros, hacer fotos, disfrutar del público de la capital..)

Una nueva experiencia para mi y a ver como resulta