El Gran Trail de Peñalara, se fue y dejo un buen sabor de boca, una experiencia única que pudimos disfrutar todos los que participamos en la misma. Comprobar una vez que los reto propuestos son superados es siempre motivo de satisfacción.
Con un recorrido para mi algo más técnico de lo esperado (pero no inhumano) tuve la fortuna de superar con luz las partes más complicadas de la carrera. Otro cantar habría sido hacerlo de noche.. El mayor hándicap de los últimos 30-40 kilómetros es sin duda el cansancio acumulado. El no poder correr, al menos de una manera norma, hace que los kilómetros pasen muy lentos y que la cabeza juegue malas masadas. A decir verdad, nunca tuve la tentación o el pensamiento de abandonar. También tengo que decir que tuve la fortuna de que la salud me acompañó a lo largo de todo el fin de semana, sin complicaciones excesivamente graves. Pero también es verdad que las previsiones de tiempo más pesimistas iban a ser superadas. Llegar, llegaba, pero vete a saber cuando..Al final, y atendiendo al objetivo inicial, llegué antes del cierre de control en más de 24 horas y con una sonrisa en la cara. Por tanto objetivo cumplido y con creces.
Tuve la suerte de ser acompañado en todo el recorrido por Cesar, de la Unidad Militar de Emergencias. Su compañerismo, paciencia y solidaridad fue clave para que llegara tan bien y tan rápido. Si no hubiera sido por su ayuda y compañía otro gallo hubiera cantado. Gracias por todo ello. No puedo dejar de hacer mención a dos grandes corredores: Francisco López -Paco y Juan Antonio Gómez-Juanan, con los que he podido compartir entrenos y carreras entraron en la general en los puestos 11 y 12 respectivamente, en 16:30 y 17 horas. Mi enhorabuena y admiración por ellos.
Estoy preparando el equipaje de la aventura que dará comienzo el próximo sábado a las 8 en el pueblo de Navacerrada. Al material obligatorio por organización:
Manta Térmica de Supervivencia
Silbato
Depósito de agua, mínimo de 1 litro
Reserva alimentaria (mínimo 500 Kcal)
Gorra o Buf
Venda elástica (mínimo 80x3 cm)
Frontal en buen uso y pilas de repuesto
Chubasquero o cortavientos con capucha
Luz Roja Trasera
Añado yo:
Mochila
Gafas de sol
Gafas de ver (bien)
Calcetines de repuesto
Dinero
Móvil con radio
Cámara de fotos
Vaselina
Ipod
Y con el tema de la comida, como se necesita mucho aporte calórico en poco espacio y poco peso, pues las mismas guarrerías de siempre: geles y barritas, más jamón serrano. Y me llevaré las mallas en el maletero por si acaso.
Esta vez tocaba una jornada tranquila, más para el disfrute personal que para conocer el terreno o hacer un entrenamiento en el más estricto sentido de la palabra, ya que la dificultad fue muy baja o nula.
El río Eresma cuenta con todo tipo de fauna (incluso humana)
Dejando el coche en La Granja de San Ildefonso, cruzo la carretera a Segovia por un paso de cebra y me meto por la primera calle de las casas que quedan a la izquierda de la carretera (sentido Segovia). La calle deja de ser asfalta poco después, aún quedan amplios charcos de las lluvias de estos días. El camino gira hacia la derecha, conectando unas casas. Nosotros cogemos una pista que sale a la izquierda y cruza el río. Es una pista cómo y fácil que sin perderla llevará hasta el puente de madera por donde cruzamos el río Eresma. Un pequeño monumento explica la historia de las Pesquerías Reales: mandadas construir por Carlos III, para facilitar la pesca sobre el río Eresma, se extienden durante 9 kilómetros por el margen izquierdo del río (nuestra derecha). Tomamos el camino en ligero ascenso hasta el pueblo de Valsaín, dejando a un lado lo que parece una pequeña hidroeléctrica. Pasamos también bajo un puente de piedra. No supone ninguna dificultad técnica, más allá de caminar sobre camino de grandes piedras, que se hace incomodo cuando vas muscularmente roto (como cuando se corre por adoquines)
Pronto se ven las primeras casa de Valsaín, aunque el conjunto del pueblo está más a la derecha. Una última subida empinada nos dejará en el puente de entrada al pueblo desde la carretera de Navacerrada. El amplio prado que vemos enfrente es el que deberemos cruzar para continuar la marcha. Para ello hay dos opciones:
Cruzar el puente y seguir la tapia de piedra hasta una puertecita metálica, que podemos abrir y bajaremos directamente hasta el río, que lo podremos cruzar por un puente de madera.
No cruzar el puente y dirigirnos como si fuéramos hacia el pueblo, pero antes de entrar, a la izquierda está la entrada por donde los todoterreno acceden a la explanada.
Dejando atrás el pueblo de Valsaín
La descripción del GTP, dice que se cruza el pueblo, realmente no sé muy bien a qué se refiere. Terminada la explanada (siempre dejando el río a nuestra izquierda) una zona nos obligará a subir un poco, y seguido están los restos de un acueducto reconstruido. El camino sigue por debajo, sin pérdida. Al rato veremos a la izquierda, en la otra orilla del río la zona recreativa de Los Asientos. Seguimos en camino un rato después el río Eresma se encajona en un paso entre rocas. Es la conocida Boca del Asno, con entrada desde la carretera de Navacerrada, siempre está bastante concurrida de visitantes.
Llegando a La Boca del Asno
Siguiendo el camino, las Pesquerías reales tienen su fin en las confluencias de los Arroyos del Telégrafo y de Minguete. En mi caso seguí por la orilla, a la derecha del Arroyo Minguete. El camino lo termina cruzando y va a desembocar en el GR 10, con las conocidas marcas roja y blanca. Yo lo continué subiendo hasta media altura, donde tocó darse la vuelta de nuevo para La Granja
El recorrido GTP parece que sigue una pista asfaltada, para continuar por una pequeña senda que desemboca en el GR10.
Subida por el GR10
Es una etapa sin complicación, más allá de los 80 kms que llevaremos en las piernas. El camino Smith, que conecta el puerto de la Fuenfría con el de Navacerrada, es tal vez la ruta más conocida y usada de las que hay en la Sierra de Guadarrama.
Acabo de aterrizar de lo ha que ha supuesto la segunda jornada de reconocimiento para el Gran Trail de Peñalara. Si en la primera jornada era interesante por descubrir ese enlace Pedriza - La Morcuera, esta no lo ha sido menos. Es para mi la parte más interesante y técnica de todo el recorrido. Comenzando en Rascafría bien temprano, lo que será el punto kilométrico 52 (esto es un dato a tener muy en cuenta) subiremos a Peñalara, referente en la Sierra de Guadarrama, para dejarnos caer hasta La Granja (será el km. 77).
En mi caso la jornada de hoy ha terminado en el Risco de los Pájaros y vuelta a Rascafría, dejando la parte más complicada para una jornada sin nieve (o con menos).
Aunque el recorrido de hoy, pertenece a los tramos 3 y 4 de la organización, bien sabemos que la llegada a Rascafría será un punto importante de descanso, un punto y seguido para lo que viene. Y como la fuerza psicológica es tan importante como la que hace impulsar nuestras piernas, debemos conocer lo mejor posible los kilómetros de ascenso y descenso que nos separan de La Granja.
La salida del pueblo de Rascafría se hace por la cuesta del Chorro. Es la calle en cuesta que hay frente al aparcamiento de la entrada del pueblo desde El Paular. Dejamos a un lado una cruz de piedra y seguimos subiendo sin desviarnos de la calle. Pronto veremos el polideportivo a la izquierda, con la piscina ahora en obras y el Centro Cultural y guardería a la derecha. Al fondo la puerta metálica donde comienza la pista. Un pista con ligera subida por la zona de Las Eras, desde la cual ya veremos nuestro objetivo, arriba, ligeramente escorada a la izquierda, la cumbre del Peñalara. En una bifurcación que se abre entre los prados, seguimos el sentido a la izquierda.
Desde la salida de Rascafría, tendremos el referente visual de Peñalara y Claveles (en la fotografía a la derecha, con el Monasterio de El Paular a la izquierda) Un buen referente para la subida hasta el puerto del Reventón serán las balizas de la RV (Ruta Verde) 4, que continuará allí directamente hasta La Granja.
La pista se convierte en camino al final de los prados y con algo más de pendiente desemboca directamente en la puerta metálica que linda el robledal de Horcajuelos.
Echando la vista atrás, vemos la pista que sale del pueblo por las eras.
Tras cruzarlo comenzaremos una subida continua en zigzag entre los robles. Es un camino cómodo, con alguna piedra suelta en el suelo, pero en constante subida. Nos vendrá bien una zona entre árboles si sale un día caluroso. Al encontrarnos con la tercera puerta metálica, habremos llegado al final de la zona de robles. Al otro lado nos encontraremos los pinos fruto de la repoblación, en una zona con grandes piedras a ambos lados: el Cerro del Diablo. Sobre el camino que sube bajan aguas de deshielo. Unos metros después los pinos cerrados cubren de sombra el camino, que hace unas ligeras eses, con una curva a la izquierda. Poco después de este paso veremos la formación rocosa de El Carro del Diablo, que lo dejamos a nuestra derecha.
Tras pasarlo, el camino se cruza con una pista, que ignoramos y seguimos de frente subiendo por el camino que traíamos, que pasa a ser pista también.
La subida está claramente baliza hasta el Reventón.
La subida hasta el reventón no generará problemas y quedan unos 5 kms. Ahora mismo queda algo de nieve en el tramo final. Al llegar al puerto del Reventón, se ve el muro del límite provincial y de rente el camino que continúa hacia la granja. A nuestra derecha el alto del Reventón y a la izquierda, desde el mismo puerto podemos ver el sendero que sube a Cerro Morete, por donde continúa el Gran Trail de Peñalara. A partir de aquí, el recorrido sigue sendero por el vértice e iremos subiendo pequeños altos y bajando a collados, sin ninguna dificultad a reseñar. A lo largo de esta segunda parte de etapa, encontraremos numerosos restos de la Guerra Civil, especialmente pequeñas trincheras.El vértice a seguir hasta Peñalara, es claramente identificable.
En la parte final de la jornada podemos ver de cerca las dificultades que puede presentar el Risco de Claveles, con Peñalara inmediatamente después.
Hoy he completado una parte de lo que es el recorrido del Gran Trail de Peñalara. En concreto el que transcurre desde Canto Cochino hasta el Puerto de la Morcuera. Aunque no he llegado hasta el mismo puerto, dando que tenía que regresar de vuelta por el mismo camino, si he podido hacerme una idea de lo que es el tramo.
La habituales cabras en la zona del Yelmo
Este tramo comienza en un punto habitual de los andarines de la pedriza. En la parte baja del aparcamiento, cruzando el río por el puente de madera, bordeamos la casa por la izquierda y pocos metros en la bifurcación tomamos el camino por la derecha. Está indicado en una señal, la llamada Autopista de la Pedriza. En trote cómodo llegaremos a la pradera en 15-20 minutos, a la derecha se ve el Refugio Giner de los Ríos y en lo alto nuestro punto objetivo, el collado de la Dehesilla. Cogeremos el camino que sube. No es especialmente técnico, pero tampoco se puede correr de forma muy fluida. Dejamos el Tolmo a la izquierda, unos 5 minutos después y seguimos ascendiendo hasta el Collado. El camino es estrecho pero no tiene pérdida.
Llagados al Collado poco después continuaremos la bajada justo de frente, por el GR 10. Dejamos a la derecha el PR que sube al Yelmo. La bajada es por una vereda estrecha, sin dificultad, pero con matorral bastante cerrado, el camino irá "mejorando" según perdemos altura. Según bajamos vamos viendo como "nos salimos" de la sierra madrileña. Continuamos bajando y dejamos a la derecha del camino una antigua cantera, con viejas casas en ruinas.
El Collado de la Dehesilla desde el lado de Miraflores
El camino se ha ensanchado y va a dar a un breve tramo con un asfalto muy deteriorado que desemboca en una pista de tierra. Nosotros seguimos a la izquierda (que es de frente porque la pista va haciendo curva). La pista toma dirección sur, dejamos la Najarra a nuestra espalda temporalmente. Encontramos unas casas en construcción y la pista va a dar a un portón metálico que tenemos que abrir. Aquí me surgen algunas dudas de cómo continúa el recorrido. Yo he tomado el camino que sale a la izquierda, justo tras cruzar el portón. Sube primero entre piedras y luego entre pradera para desembocar en la pista de nuevo. Siguiéndola de frente se llega al vado frente a una tapia.
Zona de fácil pisteo pasada la vieja cantera
Según la organización, que es la única indicación válida: "...al llegar a una puerta metálica que cierra el paso la cruza y también el arroyo de Coberteros y cambia totalmente de dirección pasando a Norte. La pista se convierte en senda y remonta entre unas grandes piedras hasta llegar al borde del Arroyo Mediano que baja del Hueco de San Blas, cruza el arroyo por un vado justo enfrente de las tapias de una finca y por camino poco definido se llega hasta una pista forestal que es visible desde antes de cruzar el arroyo."
El portón del GR10
Independientemente de por donde cojamos el camino de subida, hay un primer tramo de pastos para subir finalmente por una zona densamente arbolada, dejando la Najarra a la izquierda. La ascensión es bastante intuitiva desde abajo y no presenta dificultades técnicas.
Ha llegado el momento de divertirse, de olvidarse del crono y de empezar a hacer "el macarra". Y es que necesito mis meses al año de retomar el contacto con la montaña y olvidarme del asfalto. Este año el gran objetivo es la I edición del Gran Trail de Peñalara. Un ultra de nueva creación que rodea nuestra Sierra de Guadarrama.
Tras las positivas experiencias previas: Cavalls del Vent en 2008 y 101 kms de Ronda en 2009, para 2010 el reto es mayor aún si cabe: 110 kms en 30 horas. Los puntos a favor son dos:
Un perfil moderado: sólo se hace cumbre en Maliciosa y Peñalara. El resto son puertos de montaña (Morcuera, Reventón, Fuenfría y Navacerrada), que desgastan pero no es lo mismo, al menos desde mi punto de vista. Ojo, no digo que sea fácil, sino que podía haber sido peor! Hay tramos de pisteo que supondrán un descanso para las rodillas. En cualquier caso el dato ahí está: son 10.200 metros de desnivel acumulado.
Los habituales de la sierra conocemos al detalle gran parte del recorrido. Aunque no sé si es mejor en estos casos no saber lo que te espera.. la bajadita de Peñalara a La Granja con 60 kms en las patas ya me está martirizando.
El recorrido:El perfil:
En cualquier caso el objetivo como siempre, primero disfrutar y después terminar. Los motivos: un reto personal, conocer locos que me comprendan cuando digo que disfruto con esto, perder de vista el asfalto.. seguramente son miles y los suficientes como para intentar con convicción el objetivo. Como siempre, el camino dictará sentencia.