viernes, 31 de julio de 2009
Lo que si tenia claro es que algo raro tenía que pensar para las vacaciones, necesitaba un cambio brusco en el quehacer diario. Y con tres ideas iniciales para unos días muertos:
1.- Volver a Cavalls del Vent a sacarme la espinita y hacer los 95 kms en 24 horas, ahora si, conociendo el recorrido y con las horas de luz necesarias
2.- Irme a Gredos, a organizarme mis rutas, a disfrutar de unas montañas infravaloradas, a correr lo que quiera y a descansar cuando me apeteciera
3.- Volver al camino de Santiago, diez años después de haberlo hecho por primera vez
Al final parece que la decisión está tomada, el camino me espera, no he podido resistir el no tener respuestas a la pregunta ¿lo conseguiré? y creo que cada día tengo más claro que no puedo vivir sin retos y que buscaré mis límites (que no están tan lejos) hasta que mi pobre cuerpo me lo permita.
Así que en este juego, donde no valen las tablas, donde eres vencedor o vencido, nos veremos de nuevo el camino, las circunstancias y un servidor. El tiempo nos dará la respuesta.
De momento mañana salgo para Brañosera, que el domingo es la cronoescalada al Torreón, que celebra su VI edición y por fin puedo ir! Y el lunes a descansar a Toro, a beber buen vino y a comer! y ya veré el miércoles desde donde comienzo el camino...
sábado, 18 de julio de 2009
Barcelona desde las alturas


Y yo iba tarareando:
sábado, 4 de julio de 2009
Asfalto Al Fin Vivos!!
Y ha sido en un ambiente especial, como en familia, en el marco de un teatro donde parecía que una gran obra se iba a estrenar.
Sobre las 22:30 de la noche salió Mariano Muniesa a las tablas del Teatro Municipal Pilar Bardén de Rivas, como prólogo de la actuación que todos esperábamos.
El Set list, siguió una estructura parecida a la de la toda la gira Utopía, alargado para la ocasión y con algunos cambios en el orden, en general un repertorio bien escogido, alguna pequeña carencia que luego comentaremos pero también alguna sorpresa que compensó.
El concierto abrió con los doce minutos de Utopía Suite y tengo que decir que cada vez me gusta más, ya no es que no se haga pesada, sino que representa al 100% la forma de hacer música del grupo, actual pero sin perder la seña de identidad y con ese toque progresivo (a lo Marillion) que siempre ha diferenciado a este grupo del resto de bandas de nuestros lares. Una gran canción que demuestra que Asfalto no ha perdido esa magia para componer, que tenía en los años 70.
La siguiente canción creo (me vais a permitir algún desliz mental) que fue Vidas Paralelas, de el último disco en solitario de Julio Castejón, El Corazón de la Manzana, un buen tema que mochos no conocíamos.
Llegaba el momento de los primeros clásicos, y fue el caso de Mas que una Intención y, del mismo LP, La Paz es Verde, que hicieron levantarse a todo el publico de las butacas y empezar a aplaudir, cantar como locos y recordar temas que para los que somos seguidores del grupo traen grandes recuerdos.
Tengo que reconocer la grandisima aportación a la banda que supone Raúl Santana. Complementa perfectamente ese músico que toque la guitarra y cante junto con Julio. La verdad es que se enfrenta sin miedo a los temas más exigentes en voz de Asfalto, de la época de Miguel Oñate, el mejor cantante para mi que ha tenido el grupo y lo hace realmente a la altura de las circunstancias.
Lo más inesperado de la noche fue la aparición de Las Supremas de Móstoles, al comienzo del tema del último disco Nunca está de Más, donde hicieron los coros, indumentadas con pantalón de vinilo (luego nos diría el bueno de Julio qué pintaban allí)
Le siguió la canción Nada, Nadie, Nunca, del disco Cranaphobia, donde las supremas bajaron de la zona de coros y se unieron a Raúl y Julio para cantar Naaada, Naadie, Nuuuuca!! El grupo estuvo acompañado en varios de los temas por músicos que hicieron, que complementaron las canciones. En estas últimas una sección de viento y en otras flauta o violín.
El grupo tocó una canción nueva, no recuerdo el título, pero creo que gustó bastante.
La siguiente sorpresa de la noche fue la presencia sobre el escenario de Jorge García Banegas, teclista original de la banda, que hizo un repaso rápido de todos los grandes temas de Asfalto al teclado. De todos menos de uno. La siguiente canción, para mi el momento más esperado, fue el motivo. Sonó El Viejo y todo el público la cantó de principio a fin.
Sonaba también Desaparecido en la parte central del concierto y la melódica Hijo de Lindemberg.
Hicieron un par de bises, y antes de uno de ellos (no recuerdo que canción) salieron un montón de músicos que acompañaron al grupo, haciendo coros y compartiendo una gran noche. Se vio, por ejemplo a Oscarín de Lujuria, que no se pierde una, a un siempre tímido Jorge Salan, a Peri de Mago de Oz..
En la parte final sonaron los temas que todos sabiamos que no podían faltar. El primero Días de Escuela, también Búfalo Vil y ya en la recta final Rocinante, Capitán Trueno, para terminar con Ser Urbano.
Un gran concierto (a Julio Castejón, le perdonamos que saliera en babuchas), tal vez la pena es que no se viera por allí a algún antiguo miembro más, que hubiera sido muy emotivo. Sobre los temas, pues a mi me faltó alguno, como Mujer de Plástico, Nada o (un poquito más moderna) Quijote Eléctrico, pero la verdad es que yo disfruté como un enano..y que se repita!!
martes, 23 de junio de 2009
Los tópicos no son más que eso..realidades como castillos!
lunes, 22 de junio de 2009
Barcelona a lo macarra
martes, 26 de mayo de 2009
Crónica 101 Kms Ronda 2009
En Arriate, otro de los pueblos de paso, hice una pequeña parada de "reconocimiento" y repuestas las fuerzas continuamos el camino. Tras salir del pueblo se comienza una fuerte subida en la que vas viendo el pueblo atrás (y abajo). Tal vez fue el punto donde más sufrí, Tuve que pararme y se me acabó el agua que levaba encima. La llené en una pequeña caída de agua en el lateral (de dudoso origen, aunque si sigo vivo ya puedo confirmar que es potable) y aguantar el chaparrón como pude.
En el siguiente avituallamiento, con cada vez menos fuerzas, un corredor desfallecía y tenía que ser atendido.El calor podía estar haciendo mella en muchos de los participantes.
Cruzada la carretera, continuaban muchos kilómetros de pista, donde aproveche a poner el piloto automático y despacito pero sin pausa pegué un buen mordisco a la carrera. Y es que es cierto que estas son carreras de paciencia, donde el tiempo y los kilómetros te terminan poniendo en tu sitio.
Allí recogí una de las dos mochilas que había dejado para los puntos intermedios y si soy sincero simplemente cogí un gel de hidratos y dejé las gafas de sol. Aunque llevaba un poco de todo, si la camiseta no me rozaba, por qué cambiarla? si los calcetines no me habían hecho ampollas por qué cambiarlos? y lo mismo con las playeras y con todo.
Salí de Setenil como si estuviera a punto de llegar con muchas ganas de seguir el camino. A partir de ahí unas cuantas llamadas para distraer la mente y para contar lo vivido de la experiencia hasta el momento
Poco antes del cuartel, último punto importante antes de llegar me paré a ponerme el frontal, oscurecía en ruta. Dos minutos después entrabamos en el cuartel, y cenábamos una sopa caliente, un San Jacobo y un perrito, que me tomé con una Coca Cola.
Lo peor estaba por llegar, la subida a la Ermita nos haría recordar que esta es una carrera de desgaste donde siempre hay que ir con la sensación de poder hacer más. Unas subidas realmente empinadas que solo pemitían avanzar pasito a pasito.
La bajada se me hizo aún más complicada, por un camino empedrado y tengo la sensación de que con mayor pendiente aún. Tras cruzar los últimos pueblos nos acercábamos en directa a Ronda, donde ya las ganas de llegar no se quitaban de la cabeza.
La última subida a Ronda, cuando ya ves la ciudad en lo alto también se hace realmente dura. Visto desde abajo no te explicas por donde puede subir el camino. Solo se ve una pared delante y piensas que te va a tocar escalar los últimos metros. La vista del Puente Nuevo iluminado es el último aviso de que realmente hemos llegado, el esfuerzo ha merecido la pena y ya solo queda disfrutar los últimos kilómetros.
Tras cruzar el pueblo la entrada a la alameda se hace emocionante. Aunque a las dos de la mañana el publico es muy reducido, las sensaciones que se pasan por la cabeza son indescriptibles, un nuevo reto conseguido, una aventura más superada
viernes, 15 de mayo de 2009
Ronda me espera
